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Cuando
Cuando yo me pueda sentar
a la sombra de un edificio derrumbado
y cantar himnos al odio y a la desgracia
lloraré lagrimas de piedra
sentiré la gloria de la venganza
y reiré como rien los sapos en el pantano
y los insectos con sus quemadas alas.
Cuando tú escuches este poema
vendrás a contarme historias alegres
y me traerás fresas y flores.
Yo te regalaré las piedras a mis pies
y te mostraré los sapos y los insectos
--que ya habrán tomado posesión de la tierra entera--.
Entonces juntos nos reiremos como ellos
y nos iremos a bailar al centro del Krakatoa.
Julia L. Ortiz-Griffin
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