Dejemos fluir este mar
de mentiras cotidianas
inventamos para salvar fronteras.
Dejemos el tiempo nos delate
en nuestro intenso viaje.
No planeemos nada.
Dejemos las circunstancias
sigan
decidiendo el rumbo.
Si llegamos a él o no
qué importa.
El rumbo soy yo
tú
nosotros.
II
Desde la sombra inocente
diminuta su presencia
golpeó la sinrazón.
Su voz etérea
comenzó una canción.
Pastador de sombras
sueños
laberintos.
Hacedor de fantasías
corredor olímpico
transgresor de fronteras
principito.
¿Te tengo acaso o es sólo el sueño
hemos gestado en esta otra frontera?
No me toques
deja siga soñando
construya esa frontera
mi cárcel
más aún
si tú faltas
entonces tengo que inventarte
correr el riesgo
te desvanezcas.
-III-
Cautivo
en el espejo
estoy
desde que penetraste
iridiscente
este verano otoñal
Palabras creadas
juguetes fantasmas
deseo
conjugan
la tortura necesaria
que me recuerda vivo
sobre este puente.
Abersio Núñez